Team building intergeneracional: la seguridad en una plantilla que envejece
En las obras, en las líneas de producción y en los almacenes conviven hoy personas separadas por cuarenta años. El trabajador que ha visto pasar tres generaciones de máquinas y el recién incorporado que acaba de completar la formación obligatoria tienen cada uno algo que al otro le falta. En la mayoría de las organizaciones, ese algo nunca pasa de uno al otro.
El team building intergeneracional intenta hacer circular ese saber, sin convertirlo en un discurso sobre la edad.
El cuadro demográfico y de siniestralidad
EU-OSHA, en la infografía "Managing Europe's ageing workforce" de la campaña "Healthy Workplaces for All Ages" 2016-2017, señalaba que para 2030 los trabajadores de 55 a 64 años deberían representar el 30% o más de la plantilla total en muchos países. La misma fuente indicaba que en 2014 la tasa de empleo del tramo 55-64 años era del 51,8% en la Unión Europea y del 46,2% en Italia, con Suecia en el 74% y Malta en el 37,8%: diferencias muy amplias, que muestran cuánto depende el fenómeno de las políticas y no solo de la demografía.
Dos advertencias de esa misma infografía merecen atención. La primera: el trabajo a turnos figura entre los riesgos que requieren atención específica para los trabajadores de más edad. La segunda, decisiva: los trabajadores mayores no son un grupo homogéneo. Tratarlos como categoría es el primer error.
En el frente de la siniestralidad, la nota de prensa del INAIL del 4 de febrero de 2025 sobre las denuncias de accidente de trabajo y enfermedad profesional, con datos provisionales a 31 de diciembre de 2024, recogía 414.853 denuncias de accidente en ocasión del trabajo, un descenso del 1,9% respecto a 2023. La distribución por clases de edad es, sin embargo, desigual: un aumento del 4,6% en el tramo 60-74 años y del 1,8% entre los menores de 30, frente a una caída del 3,9% entre los de 30-59 años.
Los casos mortales en ocasión del trabajo fueron 797, siete más que en 2023, con aumentos en el tramo 45-54 años (de 199 a 225) y entre los mayores de 69 (de 39 a 47).
Deben leerse por lo que son: datos provisionales, sobre los que el propio INAIL recomienda cautela al comparar periodos. No dicen que la edad cause los accidentes. Sí señalan que los dos extremos de la pirámide de edad merecen una atención distinta de la reservada al centro.
El riesgo no es la edad
El error más común es leer estas cifras como un problema de capacidad individual. El riesgo nace más bien de dos desajustes.
El primero es entre tarea y capacidad: un puesto diseñado sobre un perfil medio, ritmos calibrados sobre una resistencia que cambia, iluminación y tamaños de letra pensados para ojos jóvenes, turnos que no tienen en cuenta la recuperación.
El segundo es entre saber formal y saber práctico. El trabajador con larga experiencia reconoce las anomalías antes de que se conviertan en sucesos, pero a menudo no tiene palabras para explicar cómo lo hace. El recién incorporado conoce los procedimientos actualizados y los equipos nuevos, pero carece del repertorio de casos que permite anticipar. Ninguno de los dos está seguro solo.
Qué no funciona
- La formación idéntica para todos. Un módulo único asume un punto de partida común que no existe.
- La tutoría solo sobre el papel. Sin tiempo dedicado, objetivos y un momento de verificación, el acompañamiento se reduce a "quédate con él y mira".
- El lenguaje de los estereotipos. Hablar de "jóvenes distraídos" y "mayores resistentes al cambio" cierra la conversación antes de abrirla.
- Las actividades competitivas basadas en la velocidad física. Seleccionan a quien corre más y confirman el prejuicio que se quería desmontar.
Formatos lúdicos que funcionan
El objetivo no es la diversión: es crear situaciones en las que el saber tenga que pasar de una persona a otra para llegar al resultado.
Equipos mixtos en escape room y serious game
Composición deliberadamente heterogénea por edad y antigüedad, con enigmas que exigen tanto procedimiento formal como experiencia de campo. Si un solo perfil puede resolverlo todo, el formato ha fracasado.
Caza del casi accidente en parejas sénior-júnior
Un recorrido de la zona en pareja, con la misión de detectar situaciones que "casi" salieron mal. El sénior nombra las señales que ha aprendido a leer, el júnior las escribe y las vincula al procedimiento. El producto es una lista de comunicaciones reales.
Accidentes reales convertidos en caso de juego
Un suceso ocurrido en la empresa hace años, anonimizado, se convierte en el caso que hay que reconstruir. Quienes estuvieron allí actúan como testigos. Es la forma más directa de transferir memoria organizativa sin dar una clase.
Relevos de procedimientos
Cada miembro del equipo posee solo una pieza de la secuencia correcta. Nadie puede completarla solo. Es un ejercicio sencillo y muy eficaz para hacer visible la dependencia mutua.
Pruebas que premian el juicio, no el cronómetro
Decidir si detener una operación, elegir entre dos formas de eslingar una carga, estimar cuándo un equipo debería retirarse del servicio. Son tareas donde la experiencia cuenta, y se nota.
Para la parte más general sobre el uso del juego en la construcción de la cultura, véase team building y cultura de seguridad.
Cómo hacer accesibles las actividades
- evitar pruebas que exijan agilidad, fuerza o velocidad de movimiento como condición para participar;
- imprimir los materiales con letra grande y buen contraste, y cuidar la iluminación del espacio;
- prever tiempos suficientes y la posibilidad de pausas, sin penalizar a quien las usa;
- limitar el ruido de fondo, que hace fatigoso seguir una discusión de equipo;
- programar las actividades en horarios compatibles con los turnos, sobre todo para quien trabaja de noche, tema tratado en trabajo nocturno y a turnos;
- hacer que la participación sea voluntaria en la forma, pero realmente posible para todos en la práctica.
Cómo medir
Una actividad de este tipo no se evalúa con el grado de satisfacción. Algunos indicadores practicables:
- número y calidad de las comunicaciones de casi accidentes en los meses siguientes, en especial las firmadas por parejas mixtas;
- tiempo entre la incorporación de una persona nueva y su primera comunicación autónoma;
- cobertura efectiva del acompañamiento: cuántas horas, con quién, con qué verificación;
- distribución de accidentes y casi accidentes por antigüedad en la empresa, no solo por edad;
- resultados de las pruebas de aprendizaje semanas después, no al final de la sesión.
Sobre la incorporación de los recién llegados, véase la gamificación en la acogida de nuevas incorporaciones.
Una plantilla que envejece no es un problema que gestionar: es una concentración de experiencia que corre el riesgo de salir de la empresa sin haber sido puesta a disposición de nadie. El juego, usado con seriedad, es uno de los pocos contextos en los que ese traspaso ocurre entre iguales.